miércoles, 19 de marzo de 2008

Borrón y cuenta nueva

De repente, todo el tiempo del mundo por delante. De momento, me voy a esquiar un par de días, antes del deshielo. Qué interesante dejarme arrastrar mecánicamente (tele-arrastre) a las cumbres (las más altas) para luego deslizarme por la pendiente y llegar al punto de partida, o a otro punto, no importa con tal de que se encuentre más abajo. No voy a hacer nada que cambie el mundo, ni la vía láctea va a cambiar de posición.


"Está por terminar lo que no he concluido,
en el salto trunco y el alero roto.
¿Cuánto tiempo resta para deslizarme
por la pendiente
con las fuerzas perdidas?
¿Quién hará el disparo final?"

Atardecer de añil, de Manuel Orestes Nieto

No hay comentarios: